PROPOSITOS Y OBJETIVOS DEL CONCIENCIALISMO POLITICO.

La Democracia Conciencialista.

El conciencialismo político tiene una variedad de propósitos todos definidos dentro de la actividad y el quehacer, político, sujetos a derecho y al cumplimiento del ejercicio de la función pública, con apego al derecho internacional, las leyes nacionales, y estatales, así como, de las instituciones encargadas de precautelar el correcto cumplimiento de las disposiciones legales celebradas mediante acuerdos y convenios multilaterales, relaciones de cooperación internacional, en programas de investigación científica, en áreas relacionadas precautelar la vida y la existencia de la humanidad, medio ambiente, cambio climático, protección de la biodiversidad y de los ecosistemas, y tecnologías; acciones que permitan a las naciones incursionar en el campo de las tecnologías, y la informática, formando parte y contribuyendo así al desarrollo de las naciones menos favorecidas, o con escazas posibilidades de alcanzar soluciones básicas orientadas al bienestar social y al desarrollo económico, con la asistencia de los organismos internacionales, y, la participación de gobiernos legítimamente democráticos y­/o constitucionales.

Es dentro de estos gobiernos los llamados o definidos como democráticos, y considerando a estos regímenes democráticos como los de mayor influencia en el mundo, cuya fuente de poder radica en la voluntad y decisión mayoritaria de sus ciudadanos, los mismos, que consideran los procesos electorales o sistema democrático, como mecanismos idóneos para la designación de los gobernantes, los representantes legislativos, y demás dignidades sometidas al dictamen de este sistema, estos regímenes pasan a ser reconocidos como gobiernos de derecho, por encontrarse sometidos a la autoridad impersonal de la ley. Es dentro de este sistema en el que el conciencialismo, busca posesionar el criterio filosófico y doctrinario denominado gobierno con conocimiento, y alejándose de las pretensiones de los llamados o calificados como gobiernos de factos, legítimos o ilegítimos, condicionando a los gobernantes y gobernados al cumplimiento de sus deberes y derechos, dentro del marco legal existente y amparados en la libertad de expresión y demás derechos ciudadanos establecidos en las constituciones nacionales, permitiendo a la población hacer uso de estos derechos  ciudadanos para exigir que se atiendan y se resuelvan sus necesidades.   

El conciencialismo se identifica emblemáticamente con la paz y el derecho al bienestar, la buena relación y la concordia, entre los pueblos y las naciones del mundo, dejando en claro manifiesto que la principal herramienta con la que cuenta el conciencialismo, para alcanzar sus propósitos y lograr sus objetivos es el neologismo político, basado en el slogan, protección, educación, y desarrollo. Considerando, como principio elemental la lucha oportuna, continúa y permanente, de combate a la corrupción política asociada y a la impunidad, en todos los ámbitos, formas, y modalidades que estos actos pudiesen operar, afectando los intereses de las naciones y de su población, recurriendo incluso a los medios y mecanismos internacionales que se han creado para contrarrestar e impedir que este comportamiento y actitud en el quehacer político y en la actividad privada, (público-privado), siga afectando e impidiendo el desarrollo y el bienestar de los pueblos, y sea la causa generadora de pobreza, inseguridad, e inestabilidad política.

Por otra parte, al ser considerada la democracia como el mejor sistema que conocemos para “seleccionar y elegir’’, a los dignatarios y demás representantes a los diferentes cargos de un sistema de gobierno, mediante un proceso electoral decidido por la mayoría de la población “apta y/o habilitada para votar’’, de la misma manera, las inconsistencias e irregularidades del sistema se hacen evidentes develando las imperfecciones e incoherencias con la idea de origen y la definición del término democracia.

etimológicamente el termino democracia significa, poder o gobierno del pueblo; tomando en consideración la definición y el propósito del surgimiento y permanencia del término democracia, el conciencialismo propone una innovación de este sistema cuyo origen se remonta a la Antigua Grecia, como lo hemos citado en el tema: Democracia Vs. Conciencialismo, en el que se manifiesta, las falencias e imperfecciones que se han acumulado desde su resurgimiento y que a su vez ha sido la causa-efecto que ha influenciado en el surgimiento de nuevos pensamientos y pronunciamientos, socio-políticos, que han dado forma a una diversidad de normas y procedimientos, que acoplados al beneficio de las organizaciones políticas que ostentan el control del poder político, han hecho posible que este sistema perdure a través del tiempo, logrando consolidarse por la “conveniencia y contundencia” de su definición (gobierno del pueblo).

Si consideramos que este sistema heredado de la Antigua Grecia, enfáticamente de Atenas, desde hace aproximadamente 500 años a.C., y que esa idea que buscaba una forma de gobierno adecuada a esa época, se mantenga en vigencia, habiendo pasado por un periodo largo de tiempo en letargo y desuso, pase a ser un modelo a seguir a partir del siglo XVIII, y que se la haya “fortalecido”, en su metodología conceptual y su aplicación, al pasar del tiempo hasta la actualidad, adecuándola a los propósitos y objetivos de los regímenes, los partidos y de los actores políticos, y ser la causa de las desilusiones de los pueblos, por lo que, se hace inaceptable que se persista en mantenerlo a sabiendas de las decepciones, inconveniencias e irregularidades que presenta el sistema especialmente en lo concerniente a la esencia que la sustenta, que es el voto ciudadano mediante un proceso electoral, ajustado al criterio de cada país, método por el cual, se decide por votación popular mayoritaria el manejo de la administración del Estado y el ejercicio del poder político de una nación, sin una correcta evaluación y calificación de los aspirantes a los cargos, así como, una inapropiada planificación y transparencia, del proceso democrático electoral, como se lo denomina.

Con el propósito de ampliar esta apreciación y pronunciamiento, con respecto a la inconsistencia, los inconvenientes e irregularidades que presenta el sistema democrático, preguntamos: ¿Qué país goza de un sistema democrático ideal?; a saber, NINGUNO, y si existe ALGUNO esto es debido a lo estricto del régimen. De allí que, surge con mucha fuerza en ámbito de la política internacional un concepto planteado por: Jason Brennan, en su libro titulado: Contra la Democracia; que busca mejorar el sistema democrático poniendo en evidencia los fallos sistemáticos de la democracia, este cuestionamiento lo plantea partiendo de la siguiente pregunta: ¿Por qué algunas personas tienen derecho a imponer malas decisiones sobre otras?; Para solucionar este inconveniente Brennan propone el sistema que denomina Epistocracia (poder de los que saben).

Para lo cual, cita: la democracia, tal como la practicamos, es injusta. Exponemos a personas inocentes a un elevado riesgo porque ponemos su destino en manos de decisores ignorantes, mal informados, irracionales, sesgados y a veces inmorales. La epistocracia podría ser capaz de solventar este problema.  

Una epistocracia es un sistema de votación basado en el conocimiento, dando mayor valor a los votos de quienes pueden probar su conocimiento en materia de Economía, política, y Ciencias Sociales, de esta manera se evitaría las inconveniencias y vulnerabilidad del sistema y la manipulación por parte de los políticos y formadores de opinión. Citando que funcionaria mejor que el sistema democrático actual basado en la popularidad y en la ignorancia tanto del votante como del elegido.

Según Brennan, la posibilidad de que la epistocracia funcione mejor radica en que el poder del voto no se obtiene por el mero hecho de existir, sino que debe ser ganado, ya que afirma que por los resultados la democracia, han sido, en muchos casos decepcionantes y ajenos a los intereses de los electores inclusive, ya que, el elector suele estar mal informado o no tiene la información política necesaria que le permitan apoyar de mejor manera su decisión.

Los argumentos, contra la democracia, expuestos por Jason Brennan, no dejan de ser validos y reflejan la frustración, la inconformidad y lo injusto, del sistema democrático, siendo su tesis ampliamente debatida y sustentada de forma magistral, teniendo el reconocimiento plenamente merecido por su brillante aporte a la Ciencia Política.

Con el propósito de desarrollar su análisis Brennan se interesa en tres grandes tipos de ciudadanos democráticos a los que denomina hobbits, hooligans y vulcanianos.  

Los hobbits, son en su mayoría apáticos e ignorantes respecto a la política. Carecen de una opinión solida y firme sobre la mayoría de los temas políticos. Tienen pocos conocimientos, si es que tienen alguno, de ciencias sociales; no solo ignoran los acontecimientos actuales, tienen un conocimiento superficial de la historia mundial o nacional más relevante.

Los hooligans, son los hinchas fanáticos de la política. Tienen una visión del mundo sólida y muy establecida. Pueden argumentar sus creencias, pero no pueden explicar otros puntos de vista alternativos de modo que la gente con opiniones diversas pudiera encontrar satisfactorio. Este tipo de ciudadanos consumen información política, aunque de un modo sesgado. Tienden a buscar información que confirme sus opiniones políticas preexistentes, pero ignoran, evitan rechazan sin pensarlo dos veces cualquier evidencia que contradiga o desmienta sus opiniones preexistentes. Sus opiniones políticas forman parte de su identidad y están orgullosos de ser miembros de los partidos políticos a los que pertenecen. Tienden a menospreciar a quienes no están de acuerdo con ellos y mantienen que la gente con una visión alternativa es estúpida, malvada, egoísta o, en el mejor de los casos, están profundamente equivocados. Son la mayor parte de votantes habituales, los que participan activamente en la política, los activistas, los afiliados de los partidos y los políticos.

Los vulcanianos, piensan en la política de una manera científica y racional. Sus opiniones están solidamente fundamentadas en la ciencia social y la filosofía. Son conscientes de sí mismos y están seguros de algo solo en la medida en que las evidencias lo permiten. Los vulcanianos pueden explicar puntos de vista opuestos de una forma que la gente que sostiene esas opiniones podría considerar satisfactoria. Les interesa la política, pero al mismo tiempo son desapasionados, en parte porque se toman en serio evitar ser parciales e irracionales. No creen que todo aquel que no esta de acuerdo con ellos sea estúpido, malvado o egoísta.

Adicionalmente cita que, algunas personas encajan mejor que otras en estas descripciones. Nadie consigue ser un vulcaniano autentico; todo el mundo es al menos un poco parcial. Por desgracia, mucha gente encaja bastante bien en el carácter del hobbit o del hooligan. Quizá algunos marxistas radicales o anarquistas libertarios sean vulcanianos, mientras que la mayor parte de los moderados es un hobbit o un hooligan.  

De allí que, plantea que el poder del voto debe ser en base al conocimiento, considerando un grado suficiente de información, educación y de conciencia política, solo de esta manera podría el ciudadano tener en sus manos esta poderosa arma y hacer el uso correcto del voto.

Brennan cita, Platón ha vuelto estar de moda. En la filosofía política, la epistocracia ha surgido como el aspirante principal al trono que ocupa la democracia. Pocos filósofos políticos aceptan la epistocracia; la mayoría continúa siendo demócrata. Pero reconocen que una defensa adecuada de la democracia debe demostrar que es, en todo caso, superior a la epistocracia. También reconocen que esto que esto no es fácil de demostrar. Por lo que sostiene que la elección entre democracia y epistocracia es instrumental. En ultima instancia, se reduce a que sistema funcionará mejor en el mundo real.

  Tomando como referencia a efecto de sustentar la epistocracia, cita una propuesta de John Stuart Mill, que la denomina el “argumento de la educación”, que en su versión más amplia y genérica establece lo siguiente:

  1. La actividad cívica y política requiere que los ciudadanos opten una visión amplia de los intereses de los demás y que busquen formas de promover el bien común. Esto requiere pensar a largo plazo, así como un compromiso con cuestiones morales, filosóficas y de las ciencias sociales.
  2. Si esto es así, entonces la actividad cívica y política tenderá a mejorar la virtud de los ciudadanos y conseguirá que estén mejor informados.
  3. Por lo tanto, la actividad cívica y política tenderá a mejorar la virtud de ciudadanos y conseguirás que estén mejor informados.

Según el autor, el argumento de la educación es popular. El historiador Alexis de Tocqueville, también lo propuso. Muchos teóricos políticos actuales aceptan algunas de sus versiones. La mayoría de los teóricos contemporáneos intentan que las premisas sean más exactas y rigurosas, tal vez especificando las formas concretas de participación.      

El conciencialismo político, por su parte, plantea una innovación del sistema democrático que  no afecte la pluralidad del voto, igualitario, pero si restringido, pero al mismo tiempo busca otorgar a la ciudadanía en general la información socio- política y económica, básica y suficientemente necesaria que permita el conocimiento y el razonamiento del votante para hacer uso de la mejor manera posible el arma poderosa que le confiere la democracia, el derecho a elegir, siendo de esta actividad parte de los propósitos y de las innovaciones de lo que llamaremos: Democracia conciencialista, dejando plenamente establecida la diferencia con la Epistocracia, que es un sistema que concede mayor poder político a los ciudadanos más preparados e informados que a los ciudadanos con menos conocimientos, sistema propuesto y sustentado por Jason Brennan, profesor de la Universidad de Georgetown y de la Universidad de Arizona (EE.UU). Sistema que se ha puesto de moda entre los pensadores ultraliberales y así también resulta profundamente ofensiva para muchos.

Para la democracia conciencialista el problema que surge producto del resultado electoral en el sistema democrático no radica básicamente, en el sufragio universal no restringido e igualitario y de la ignorancia de los electores, como sostiene la epistocracia. El conciencialismo sostiene que el mayor problema radica, en quienes son promovidos por sus partidos políticos y aceptados por las autoridades electorales, como aspirantes “idóneos” a los diferentes cargos públicos asequibles mediante elección democrática. Aunque reconoce la mayoría de los ciudadanos carecen de información política y del conocimiento sociopolítico y de economía política, mínimo necesario para hacer un racional uso del derecho a votar, razón por la cual, el conciencialismo recurre a hacer pública la diferencia existente con las demás ideologías y que a su vez sirvan como fuente de información y conocimiento básico y elemental en materias relacionadas a la ciencia política.

Siendo este el propósito de estas publicaciones resumidas en esta página web, en la que se promociona y sustenta el Conciencialismo Político, en su el empeño  de nutrir de un conocimiento básico elemental en materias afines a la ciencia política, lo que permitirá a los hobbits y hooligans superar su ignorancia y el desinterés en el conocimiento de la política, pero, sin el afán de convertirlos en vulcanianos, pero si, hacer que su participación sea razonada, y, sin desmerecer pero marcando la firme diferencia con las demás ideologías en lo que respecta, al que hacer y la actitud, que debe ser parte de los actores y participantes en la política, en lo que respecta a, la filosofía, teorías económicas, principios, propósitos y objetivos, que promueven y persiguen las ideologías inmersas en los procesos electorales internos en cada país.  

Son propuestas como estas lo marcan y hacen la gran diferencia existente entre el conciencialismo y las demás ideologías políticas que han prevalecido a lo largo del tiempo y aun en la actualidad pugnan férreamente entre ellas para mantenerse en la consciencia de la mayoría de los electores mediante adoctrinamientos anti democráticos impuestos por dictámenes autoritarios o mecanismos de bajo perfil que incidan o influyan directamente en la decisión de los votantes, y, terminen deteriorando la democracia y afectando a quienes tienen el poder de elegir, así  como también, imposibilitando la capacidad de desarrollo de las naciones.   

El conciecialismo, se enfoca en la selección del ciudadano aspirante a participar en un proceso electoral en calidad de candidato para ejercer un cargo público, el mismo que tendrá que cumplir con una serie de normativas y evaluaciones previas a su designación como candidato partidista, evitándose de esta forma presentar candidatos corruptos, ignorantes, ineptos, irresponsables e inmorales. De tal manera que, los ciudadanos no se vean en la necesidad de elegir entre los candidatos, al menos malo, que es lo que se hace visible en los procesos y/o sistemas electorales y que son la causa-efecto de lo improcedente, decepcionante e injusto que resulta el sistema democrático.     

Por otra parte, el conciencialismo se permite manifestar las incoherencias e inconsistencias que se presentan en el sistema democrático en determinados países, por ejemplo: el derecho a ejercer el poder de votar a los presidiarios, convictos, delincuentes de todo tipo, incluyendo aquellos encontrados culpables de haber cometido delitos de evasión de Impuestos, y de corrupción política asociada durante el ejercicio de un cargo público, así como, los demás participes en esta cadena de delitos que se derivan de esta organización delincuencial y criminal, e incluso permitiendo a individuos pertenecientes a este último grupo a candidatizarse o postularse, a las diferentes dignidades de elección popular, mientras, por otro lado, se impide o se restringe de este derecho a militares y policías, en servicio activo; será posible que leyes o regulaciones como estas las que definan o determinen el futuro de algún país!.  

Consecuentemente, la democracia conciencialista considera improcedente el voto obligatorio a los ciudadanos, ya que todo ciudadano está en libertad de ejercer o no, su derecho a votar, descartando así el voto obligatorio, y restringiendo de este derecho a los ciudadanos que hayan incumplido, con la ley y con los deberes que el país demande. Pero, considera que la idoneidad debe ser aplicada y que recaiga en aquellos ciudadanos que pretendan ser aspirantes a candidatos sometiéndolos a pruebas de conocimiento y aval de integridad suficiente que debe exigirse para su postulación. Marcando así la diferencia entré: Epistocracia Vs. Democracia Conciencialista.

 De tal manera que, las exigencias máximas del conocimiento recaigan sobre quienes buscan la participación de ser elegidos, y, NO sobre los electores, condicionando esta aspiración a aquellos ciudadanos que reúnan la suficiente calidad moral y ética necesaria, y, demuestren tener el conocimiento eminentemente necesario para tener el derecho o pretender ocupar un cargo público de elección popular, adicionalmente tendrá que tener el aval académico necesario para el ejercicio del cargo y haber cumplido con el proceso de instrucción política y socio- económica, que deberá ser impartida en el seno de la organización partidista, tomando en consideración el ámbito requerido para el cargo, debiendo estar legalmente habilitado y calificado para participar en calidad de candidato a ocupar un cargo público mediante un proceso electoral.

De encontrase irregularidades, incoherencias, e inconsistencias, en las normas y regulaciones que se determinen en las leyes referentes a la democracia y a los procesos electorales que se definen bajo este sistema, condicionando sus beneficios a determinados grupos políticos, afectando de alguna manera la esencia y el propósito de la democracia y una vez estudiadas y analizadas las improcedencias de las normas, el conciencialismo se reserva el derecho a presentar los proyectos de ley que correspondan con el fin de superar las inconveniencias citadas en las leyes que rigen y/o determinen la aplicación y sustentación del sistema democrático.

Este es producto del uso del neologismo político que como herramienta infalible para las innovaciones maneja el conciencialismo político para hacer los cambios sustanciales que necesariamente en la política deben ser asumidas o discutidas, con el propósito de satisfacer los anhelos de bienestar, concordia y convivencia de las naciones y que se vean reflejadas en el desarrollo, calidad y dignidad de vida de la población.

Este manifiesto es otro aporte resumido del conciencialismo político, con el proposito de promover y sustentar esta ideología en ámbito internacional.         

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